Clases de pintura para todos en el Centro |
| Publicación del matutino Prensa Libre |
Ciudad de Guatemala, 27 de noviembre de 2007/ En la columna de opinión que escribe en Prensa Libre, Tasso Hadjidodou se refirió a las clases de pintura y exposiciones que tienen lugar en el Centro Cultural Metropolitano, y expresó su satisfacción al notar que no había muros entre las distintas escuelas de arte de la Municipalidad de Guatemala. A continuación, el artículo:
“Muchos dudaban. El extraordinario éxito de las dos exposiciones de fin de año de las Escuelas Municipales de Artes Plásticas que funcionan, bajo la actual administración municipal, en el antiguo Palacio de Correos (parte izquierda): una, hace poco, de obras de niños y jóvenes, que visité también, y otra, ahora, de adultos, manifestaciones que llenaron multitudinariamente la planta baja del edificio, llamando la atención hasta de los más incrédulos.
Yo tenía curiosidad, a pesar de frecuentar asidua y nuevamente, en los últimos cuatro años, los distintos pisos de esta joya del Centro Histórico de la capital. Estaban radiantes tanto doña Patricia de Arzú, esposa del alcalde Álvaro Arzú Irigoyen, quien inauguró la exposición de dibujos de niños y niñas, en representación del alcalde, y los dinámicos responsables de este semillero de artes: la artista Lucrecia Prera de Segovia, directora de la escuela, y el director del Centro Histórico, arquitecto Ricardo Rodríguez, quien preside también los festivales anuales del Centro Histórico de la ciudad de Guatemala, festivales que fundamos hace más de 10 años.
Numerosos niños, niñas y padres felices, en la primera exposición, y familias radiantes, en la segunda.
Hace bastantes decenios frecuentaba yo mucho este edificio de Correos, siendo propietario de un apartado postal y viviendo en el centro. Un diferente público, con diferentes intereses, puede observar con nostalgia, hoy, allí, los muebles de madera de los antiguos apartados postales que quedaron como testigos mudos de un pasado muy activo que la informática moderna eliminó.
En mi segunda visita a la exposición platiqué con el director de la Escuela Nacional de Artes Plásticas, que enseña también en la Escuela Municipal, y con una de las maestras, Iris Castillo, que se ocupa de jóvenes y adultos cuya edad oscila entre 13 y 73 años, me informó que prevalecían las herramientas de autoexpresión: 1. Herramientas de expresión y apreciación visual. 2. Versiones creativas de ejercicios asignados en clase. 3. Mejoramiento de habilidades pictóricas mediante elaboración de bocetos rápidos.
También me fascinó oír que la lectura formaba parte del programa. Me interesó un cuadro de muñequitos de papel doblado recordándome las hazañas de mi abuelita, quien también tejía y bordaba.
En el preámbulo de su libro en francés “Una revolución de la mirada”, que me acompaña desde hace más de 40 años, Alain Jouffroy afirmaba: “Toda obra de arte contemporánea es la expresión de una subjetividad, y es a esta subjetividad que se dirige en primer lugar.
Frente al cuadro, a la escultura, me siento siempre en presencia de un hombre solo. Y es en mi propia perspectiva de individuo que me considera en la mejor situación para entenderlo; la relación apasionada de amistad, de amor o de odio que creo me permite crear un puente de efecto entre el artista y el que lo mira... y continúa citando el aforismo de Marcel Duchamp: “Son los que lo miran los que hacen el cuadro”. Traduzco aproximadamente del francés. | ||||||||||
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