| Robo de señales de tránsito: un crimen silencioso | ||||||
| Una decoración doméstica que puede causar la muerte | ||||||
Ciudad de Guatemala, 2009/ Las usan como implementos decorativos en habitaciones y jardines, para venderlas a empresas que reciclan metal y hasta para cubrir algún desperfecto en su vivienda. El robo de cada señal de tránsito le cuesta a la ciudad entre Q600 y Q1,000, y deja un saldo, muchas veces trágico, de accidentes viales.
Según el Departamento de Señalización Vial de la comuna metropolitana, cada mes deben ser restituidas, por lo menos, unas 20 señales robadas, y otras que son objeto de acciones vandálicas. Esto no sólo ocurre en arterias principales, sino también en barrios y colonias.
Estos rótulos metálicos que van desde señales de peligro y de prioridad hasta restricciones o reglas especiales, dan información del uso de las vías, previenen a los conductores para anticipar maniobras e indican precaución a los peatones.
Las causas más frecuentes
La clasificación de pérdida y deterioro de señales de tránsito abarca desde el robo de las mismas, para decorar ambientes; pintas y graffiti, hasta el colmo de ser usadas para practicar tiro al blanco.
En las zonas 3, 4, 8 y 9 se reportan más señales robadas por personas que las venden como metal. En la 15, 16 y 17 suelen presentar perforaciones de armas de fuego, mientras que las pintas o graffiti son más frecuentes en barrios populares.
Estos daños constituyen un delito que está tipificado en el Art. 88 del Reglamento de Tránsito: “Queda prohibido, a excepción de la autoridad correspondiente, retirar, dañar, alterar, ocultar parcial o la totalidad de las señales. Modificar el contenido y colocar carteles sobre o frente a señales de tránsito de cualquier tipo. Si estas adiciones o alteraciones antirreglamentarias inducen a confusión, reducen su visibilidad y eficacia, deslumbran a los usuarios de la vía o distraen su atención, el departamento o la municipalidad correspondiente deberá ordenar su retiro”.
ALTO, su vida está en riesgo
Alejandro, de 23 años, relata: “Visité la casa de un compañero de universidad y al entrar a su habitación vi que estaba decorada con señales refractivas de flechas y un Alto. Le pregunté como las había conseguido y me contó que al salir de las discotecas, junto a otros jóvenes las robaban para subir la adrenalina. Era un deporte extremo, según sus palabras. Meses después, un compañero de ambos tuvo un grave accidente vial, porque en la calle donde circulaba habían robado una señal de Alto, así que no se detuvo y otro carro lo embistió. El golpe que recibió en su columna lo dejó inválido”.
Las señales de tránsito tienen la finalidad de advertir e informar a los usuarios de la vía, así como ordenar y reglamentar el comportamiento de los conductores. Es vital conocerlas y obedecerlas. El robo y deterioro de las mismas es un crimen silencioso.
Denuncie al 1551
La Municipalidad de Guatemala cuenta con la línea 1551, por la cual puede denunciar problemas como los mencionados. Esto será esencial para resolver con inmediatez la reinstalación de la señal y así evitar accidentes.
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