| Ciudad de Guatemala, septiembre de 2006/ El hecho de vivir en el centro de una ciudad implica diversidad de opciones para residir, visitar, comprar y, por supuesto, trabajar. La vida en el centro es vibrante, pues esa parte de la ciudad suele estar enmarcada de edificios históricos, bellamente restaurados e iluminados; plazas, calles y amplias banquetas colmadas de peatones; manzanas de edificios patrimoniales de usos mixtos, con atractivos comercios y servicios en la planta baja, y apartamentos en los pisos altos.
Este proyecto busca que los ciudadanos recuperen el espacio público y lo transformen en un ambiente flexible para deleite, encuentro y convivencia, propio de una sociedad compleja, diversa y pluricultural, capaz de adaptarse a las distintas expresiones de la tradición, la cultura y el arte, y en el cual cada uno se pueda sentir en paz consigo mismo y con quienes lo rodean.
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